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El corredor de humedales de la Cuenca del Plata se transforma en política regional
01-10-06,
La constitución de un programa de sustentablidad para el corredor de humedales en la Cuenca del Plata, con la participación de los cinco países involucrados surgió hace dos años desde ONGs de Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Ahora está ingresando en las agendas oficiales.
El miércoles finalizó en esta ciudad el “Encuentro de la Cuenca del Plata Por una Cultura del Agua”. Asistieron representantes de organizaciones sociales y ambientales, comunidades locales, especialistas y funcionarios. Durante el encuentro, EL DIARIO habló con algunos de los panelistas. Carolina Hazin, del Ministerio de Medio Ambiente de Brasil, narró cómo se fue gestando la iniciativa de tratar en forma integral el sistema de humedales Paraná-Paraguay, que surgió desde organizaciones no gubernamentales (ONGs) de los cinco países de la Cuenca del Plata —Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Hoy se está trabajando para que el tema ingrese en las agendas de cooperación de los Estados involucrados. La semana pasada hubo una reunión de ONGs en Buenos Aires vinculada con este programa de integración a la que asistieron altos funcionarios.
COMIENZO. Pese a que los cinco países tienen programas de protección y de uso sostenible de humedales, es necesario que éstos trabajen en forma integrada porque la Cuenca del Plata es “un sistema cuyas partes se intercomunican” y cualquier intervención sea en el país que sea impactará en toda la cuenca. Por eso “hace dos años ONGs de estos cinco países empezaron a discutir la constitución de un programa de sustentablidad para el corredor de humedales de la Cuenca del Plata que incluye a territorios de Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay”, comenzó diciendo Hazin.
“Esto es importante porque se trata de la cuarta cuenca en tamaño en el mundo. En cuanto al río Paraguay, sus 3.400 kilómetros sin represas son todavía una realidad. El Paraguay se junta con el Paraná conformando un área de una biodiversidad increíble”. Además, “a lo largo de los ríos que componen esta cuenca viven más de 20 millones de personas”, señaló Hazin.
Ahora bien, ante los proyectos de desarrollo como la hidrovía Paraná-Paraguay y algunas industrias mineras y siderúrgicas este grupo de ONGs iniciaron “un proceso alternativo a estas vías para generar iniciativas de desarrollo pero sostenible, porque a lo largo de los ríos que componen esta cuenca viven más de 20 millones de personas que se relacionan con el agua”.
“No es que queremos sacar las personas y poner áreas protegidas, sino mantener las personas allí para que continúen con sus prácticas tradicionales, manejar los recursos de una manera equilibrada”, aclaró Hazin.
INTEGRACIÓN. “La dependencia entre las partes del sistema es tan grande que, por ejemplo, si hay represas río arriba la cantidad de agua es menor río abajo y eso influye en la cantidad de peces. Esto afecta la calidad de vida de un montón de gente que vive de la pesca, y muchas son las personas más pobres”, explicó Huzín. En razón de esto las ONGs empezaron un trabajo de involucramiento de los Gobiernos para que este “tema sea incluido en las agendas gubernamentales y para que se torne una iniciativa oficial”. La idea “es que tengamos un acuerdo entre los países para un programa de sustentabilidad de los humedales, acercando los intereses de cada uno y respetando su soberanía. Es importante que este tema se transforme en políticas públicas y en normas que financien inversiones”.
La integración surgió con un movimiento de la sociedad civil de distintos países. En 2004, Brasil propuso una reunión preparatoria que se hizo en México, para empezar a ver cómo los países estaban dispuestos a trabajar en este sentido. En agosto de 2005 se realizó la reunión internacional de Poconé (Mato Grosso), organizada por el Ministerio de Medio Ambiente de Brasil y de la que participaron representantes de organismos de gobierno y ONGs de los cinco países en cuyos territorios se extiende la cuenca. Fue la primera iniciativa hacia la integración y allí los Gobiernos acordaron armar un grupo de trabajo para trazar un programa de sustentabilidad para los humedales. En este camino de acuerdos, la semana pasada hubo otra reunión en Buenos Aires para seguir la discusión iniciada desde abajo, por gente preocupada por el futuro de la cuarta cuenca más importante del planeta.
“No hay cómo trabajar sin la participación de la sociedad civil”
Carolina Hazin, del Ministerio de Medio Ambiente de Brasil, tiene la certeza de que es imposible constituir un programa de integración de esta magnitud sin la participación de la gente. “No es una percepción personal, en Brasil desde hace unos años, no hay norma que salga sin un artículo que instituya comisiones o entes participativos para incluir las posiciones de los diferentes sectores de la sociedad”.
En este sentido, la construcción del programa de sustentabilidad para la Cuenca del Plata se funda en el “reconocimiento de que no hay cómo hacerlo sin la participación de la comunidad, de la sociedad civil organizada, las ONGs y los movimientos sociales”, señaló Hazin. “Para el diseño de las políticas públicas hay dos vías: una trae los temas desde abajo hacia arriba, lo que pasa a nivel local se comunica a nivel regional y nacional; y de arriba hacia abajo, cuando se trata de cuestiones más holísticas, más generales. La comunicación va para los dos lados; así queremos construir”, finalizó diciendo.
¿Qué son los humedales?
Generalmente se identifica a los humedales como áreas que se inundan temporariamente, donde la napa freática aflora en la superficie o en suelos de baja permeabilidad cubiertos por agua poco profunda. Todos los humedales comparten una propiedad primordial: el agua juega un rol fundamental en el ecosistema, en la determinación de la estructura y las funciones ecológicas. Los humedales son ecosistemas de gran importancia por los procesos hidrológicos y ecológicos que en ellos ocurren y por la diversidad biológica que sustentan. Allí se recargan los acuíferos, cuando el agua acumulada en el humedal desciende hasta las napas subterráneas. Además los humedales favorecen la mitigación de las inundaciones y la erosión costera. Por otro lado, a través de la retención, transformación y remoción de sedimentos, nutrientes y contaminantes juegan un papel fundamental en la calidad de las aguas. Muchas actividades humanas requieren de los recursos naturales provistos por los humedales y dependen del mantenimiento de sus condiciones ecológicas. Uno de los aspectos fundamentales por los que en los últimos años se ha dado mayor atención a la conservación de los humedales es su importancia para el abastecimiento de agua dulce, que se evidencia como uno de los problemas más importantes de la actualidad y en los próximos años.
Fuente: El Diario, Paraná, Argentina
Mayor información Fundación PROTEGER - miembro de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) Web: http://www.proteger.org.ar
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